• Amparo Piñeirua

Discernimiento



¡Qué palabra! ¿verdad?

Pues en el diccionario dice que es sinónimo de PENSAR, y es esto de lo que quiero hablar hoy y voy a meter un poco de mi formación como psicóloga . El pensamiento en términos generales no es algo a lo que le prestemos mucha atención, ósea no todo el tiempo estamos conscientes de lo que nos decimos el día entero y sin embargo es importantísimo para nuestro buen funcionamiento.

La mayor parte de nuestros pensamientos referentes a muchos temas ni siquiera son nuestros y muchos tienen que ver con creencias y se van acomodando entre racionales e irracionales, ¿y qué creen?, casi siempre son totalmente irracionales y nosotros sin preguntarnos nada los aceptamos y los sufrimos como si en realidad fuesen verdad. Párrafos dentro de las canciones “sin ti me muero”, “si me dejas no puedo respirar” comentarios que oímos aquí y allá, “es verdaderamente espantoso” esto o aquello, lo que me dijo no tiene perdón y cada vez que me acuerdo me hace sufrir etc. etc. Y así pudiera seguir eternamente. Para que un pensamiento sea racional, mínimo me debo de preguntar si es verdad o no lo es. Si descubren que no lo es o no tienen ni idea por que no comprobaron siquiera que existe; suéltalo seguro es irracional.

No debemos asumir cosas, es mejor preguntar y corroborar o consultar siquiera con mi yo interno, porque resulta que gracias a nuestros pensamientos sentimos, nos emocionamos y actuamos. Importantísimo ¿verdad?. Ademas hay tres modalidades de pensamientos; positivos, negativos y neutros y nosotros tenemos total libertad de escoger cuál de estas quiero usar.


Les voy poner un ejemplo; estoy con una amiga tomándome un café y veo que a no mucha distancia pasa otra amiga nuestra y se sigue de largo sin saludarnos.

Pensamiento positivo: ...no me vio, por eso se siguió de largo.

Pensamiento negativo: ... no nos saludo porque seguro se enojo de vernos juntas,... es que es una celosa de lo peor, etc.

Pensamiento neutro: .... ¡ah mira ahí va fulanita! pero sígueme contando.

Tómense un momento para reflexionar cómo les haría sentir cada uno de estos pensamientos y ojalá me lo pudieran compartir.


Hacerte cargo de tus pensamientos es como hacerte cargo de ti y tener las riendas de TU caballo en tus manos y no en las de nadie mas. Esto puede asustar mucho sobre todo por que si asumo esto, tengo total libertad en mi vida y ya no le puede echar la culpa a nadie de nada y hasta esa frasecita de “me hizo enojar" ya no sirve, te enojas tú, por que así lo elegiste.


Este tema da para mucho pero por ahora te dejo reflexionar.


Esta, es Amparo reportándose

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