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CUÉNTAMELO TODO

Estoy empezando algo nuevo, con más pasión que necesidad de hacerlo ......  y me encanta.

Bienvenidos a Cuéntamelo Todo. Un blog original que busca atraparte con sus palabras. Cuéntamelo Todo le ha dado sentido a mi vida. Me encanta tener la oportunidad de compartir mis pasiones y pensamientos con cada uno de mis lectores. Sigue leyendo, ¡y disfruta!

 
 
 
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  • Amparo Piñeirua

Tocayo


Como saben Tocayo se refiere cuando se comparte el mismo nombre con otra persona. Dos miembros de mi familia comparten el nombre en masculino y femenino y por esta razón mi tema de hoy, aunque no tiene que ver con esto exactamente en cierta forma sí. Me explico aquí donde estoy, en el norte de España y para navegar en el mar existen unos botes o barcos de madera artesanales que están hechos a mano y que como curiosidad o quizá preocupación solo queda una sola persona que las hace y por su complejidad y trabajo ya nadie se quiere dedicar a esta labor tan pesada, aunque me imagino que también es una profesión que cuando está terminada tienes que sentir muy pero muy orgulloso de lo que resultó de ese empeñoso trabajo. Pues ese miembro de mi familia que comparte el nombre se mandó hacer su bote hace un año, pues eso se tardan en hacerla y también fue un poco el pretexto de nuestro viaje, recibir y estrenarlo.

En el último articulo me refería a las herencias que no son materiales y esto de querer tener un bote en este lugar también es una herencia de esas de amor por que para querer un lugar y su tradiciones hay que vivirlas y sentirlas en el alma.

Bueno pues después de mucho esfuerzo aquí estamos, los primeros días muchos trámites muchas cosas que comprar para dejarla conforma a las normativas de este lugar que son bastantes, que si bengalas, que si chalecos para todos, que si cabos de diferentes medidas y grosores, que si seguro, registros, nombre del bote, bolsas para esto y aquello, el examen psicotécnico, el examen para obtener el título y poder llevar la embarcación, en fin todo esto llevo semana y media y el tres de agosto por fin fue la botadura de tan esperado barquito, se compró sidra en vez de champaña por ser típica de este lugar, la madrina fue la hermana del susodicho, algunas otros botes estuvieron presentes y al tercer intento se rompió la botella y quedó formalmente bautizado el TOCAYO, por que los dueños comparten el nombre. Como yo soy muy creyente de Dios pues ya buscamos al sacerdote para que lo bendiga y toda vaya de maravilla.

Es muy emocionante ver como alguien que quieres logra aquello que hace muchos años se propuso obtener y mucho más gusto saber que es algo realmente importante que sea de esta región . El bote es verdaderamente bonito, está hecho con una madera originaria de Camerún que se llama Iroko, antes se usaba madera de pino pero hoy en día se utiliza el Iroko por ser más dura y resistente .

Agradezco muchísimo poder haber vivido esta experiencia tan emocionante en familia. Los siguientes días han sido de velear y para todos es mucho aprendizaje. Unos como yo mucho, otros que ya tienen algo aprendido, menos.

Ah! El motor es eléctrico “ecológico”


Esta, es Amparo reportándose.

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